Biblioteca Palafoxiana
Localización: Está ubicada en la planta superior del Colegio de San Juan de Palafox, 5 Oriente No. 5 (Interior de la Casa de la Cultura de Puebla).
Don Juan de Palafox y Mendoza: Se le considera un personaje indispensable en la cultura de Puebla; creador y fundador de bibliotecas y hospitales benefactor, editor y el hombre que sorprendió a la vida religiosa al concluir en un período de nueve años las obras que se encontraban inconclusas de la catedral de Puebla y de 36 templos más. Escritor infatigable, produjo 14 volúmenes en los que diversificó temas de carácter espiritual, con títulos como: las Constituciones de la Universidad, Tratados Ortográficos, un libro titulado "Virtudes del Indio", que denota compartía sus afanes en las cátedras del colegio de San Pedro.
El Obispo Francisco Fabián y Fuero construyó en 1773 la gran pieza de bóveda que ocupara la capilla de la Virgen de la Trapana traída de Sicilia, Italia, y en esta capilla se encuentra actualmente la Biblioteca Palafoxiana.
La Fachada: Está enmarcada con detalles de estilo barroco, y labrados sobre los muros los escudos de la casa de Ariza (padre de Palafox) y los de armas de Palafox. En el interior, sobre el dintel de entrada está la figura de Palafox. Los terminados de esta sala son repujados, al igual que los portones cuyo marco circunscribe ocho compartimentos divididos por cuatro en cada hoja; los inferiores, que dan al umbral son tableros de resalto, en los siguientes se encuentran postigos de barrotes torneados en vanos de cuadrifolias dobles cuyas líneas de contorno se combinan con unas diagonales truncadas por las molduras de tableraje; en los recuadros terceros centran unos octágonos que tienen los blasones del Obispo Palafox; la última división que enrasa con el dintel sigue el ritmo de parámetro con adornos consistentes en un sol y la tierra pontifical.
El Interior: La construcción es en forma de paralelogramo y mide 43 m. por 11.75 m., cerrado por cinco bóvedas de elevada altura, las que descansan sobre seis arcos de orden dórico compuesto. Este espacio se mide a través del volumen y del trazado ortogonal de su perspectiva, combinando con los tres cuerpos de su estantería, sus barandillas, alacenas y gradas trabajadas del mismo modo que el portón en madera de cedro, ayacahuíte y calayote, que por sus propiedades naturales preservan los tomos que datan del siglo XVI. Al fondo y al pie del retablo descansa el altar de tecali y estuco, cuya imagen central es la Virgen de la Trapana, pintada al óleo entre columnas salomónicas; sobre ésta se ha colocado una imagen de Santo Tomás de Aquino, y remata este retablo la figura del Espíritu Santo.
El Piso: Es de ladrillo rojo y azulejos de Talavera de la Reina; a este fino trabajo característico de la arquitectura del siglo XVI se le llamó "petatillo".
Las Mesas: En el siglo XVI este local no contaba con mesas ni sillas, sino que, por lo que podemos apreciar en los grabados del siglo, se sacaban de los armarios unas maderas especiales para sentarse; en 1820 el Obispo Pedro Nogales Dávila donó seis bellísimas mesas de tecali y marquetería.
La Estantería: Actualmente la biblioteca cuenta con tres pisos de estantería divididos en 824 casilleros cubiertos por tela de alambre.
Bustos de Filósofos: Sobre la estantería del tercer nivel se colocaron 12 bustos de los filósofos que destacaron en los siglos XIV y XV.
La Totalidad de su Arquitectura: En esta estructura se distingue el espacio real y el ilusorio, cualidades de la época de finales del barroco. La configuración orgánica fundada en la relación de figura y fondo, la conforman cinco ventanales al sur y cinco al norte -, la luz y el claroscuro se logran por las puertas de los balcones que miran a los jardines del colegio de San Juan. El núcleo de la biblioteca es rico en leyes complejas que nos determinan tipologías estilísticas de gran coherencia.
Acervo Bibliográfico: 6, 000 volúmenes fueron la base para la formación de esta biblioteca y los donó Don Juan de Palafox y Mendoza; el resto se debe a la aportación de Fabián y Fuero, quien logró parte del contenido bibliográfico aquí existente; incorporó los libros de la red de colegios Jesuíticos de Puebla tras la expulsión de esta orden en 1767. En 1772 cedió su propia biblioteca; posteriormente 35 se agregaron las bibliotecas de los obispos Manuel Fernández de Santa Cruz y la de Don Francisco Pablo Vázquez, así como la del Deán de la Catedral, José Francisco Irigoyen. Después de la Reforma gubernamental del Presidente Benito Juárez, se incorporaron volúmenes de los colegios religiosos poblanos. Esta biblioteca cuenta con 43,000 volúmenes que contienen fundamentalmente temas para estudiosos seminaristas, como son: teología, filosofía, derecho canónico, catecismo, doctrina y sagradas escrituras; todos estos textos están escritos en lenguas muertas: hebreo, latín, sánscrito, caldeo y griego; otra parte del acervo está escrita en náhuatl, y muy pocas se pueden leer en español. Se cuenta con folletería del siglo XIX. Este monumento histórico está considerado como museo bibliográfico y restringido, por su naturaleza, a investigadores y especialistas, ya que en toda América es único en su contenido.
Libros más valiosos
El texto más antiguo que aquí se conserva data de 1493: "La Crónica de Nuremberg", escrito por Hartman Schedel. (es un incunable).
Incunables: Son los libros que se imprimieron a partir de la invención de la imprenta, a mediados del siglo XV, hasta 1500.
Otro de los ejemplares valiosos por su contenido y antigüedad es un libro primitivo de 1575 titulado: "La Doctrina Cristiana", compuesto en lengua castellana y mexicana por Fray Juan de Anunciación, religioso agustino.
Primitivos: Se llaman así a los libros que se imprimieron cuando aún no existía la imprenta en Puebla.
Otra joya bibliográfica es el "Atlas de Ortelius", cuyo autor fue el propio Abraham Ortelius, cosmógrafo y cartógrafo flamenco (1527 - 1598).
Centros y Eventos alrededor de la Biblioteca Palafoxiana
Anexas a la Biblioteca Palafoxiana se encuentran tres oficinas o departamentos esenciales para el mantenimiento, investigación y exhibición de los valiosos ejemplares que contiene la biblioteca:
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LA SALA DE CURACIÓN
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LA SALA DEL TESORO BIBLIOGRÁFICO
En este recinto se exhiben temporalmente las obras más preciadas del acervo bibliográfico. En el salón donde se realiza esta exhibición, se restauraron los frescos del siglo XVII que aquí se encontraron; además, en cada una de las vitrinas de exhibición se han colocado termómetros que indican la temperatura adecuada que debe tener cada ejemplar de acuerdo con su contenido, ya que existen volúmenes que están pintados sobre pergaminos. Aquí se exhiben también objetos de gran valor histórico, como un atril circular de movimiento en el que se colocaban los libros de gran formato para facilitar su lectura; estos atriles eran de uso común, en los conventos, colegios e iglesias novohispanas. Se han colocado también sobre marcos protegidos, las viñetas que sirvieron de ilustración para diversos libros. Se han conservado 3 relojes y un clavecín del siglo XVIII, objetos éstos que por no existir forma de repararlos han pasado a ser piezas únicas.
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